Ticker

6/recent/ticker-posts

Por que nuestros cerebros están creados para enfocarse en la negatividad




¿Alguna vez te has sentido obsesionado con un insulto o obsesionado con tus errores? Las críticas a menudo tienen un mayor impacto que los cumplidos, y las malas noticias suelen llamar más la atención que las buenas.

La razón de esto es que los eventos negativos tienen un mayor impacto en nuestro cerebro que los positivos. Los psicólogos se refieren a esto como el sesgo negativo (también llamado sesgo de negatividad) y puede tener un efecto poderoso en su comportamiento, sus decisiones e incluso sus relaciones.

¿Qué es el sesgo de negatividad?

El sesgo negativo es nuestra tendencia no solo a registrar los estímulos negativos más fácilmente, sino también a insistir en estos eventos. También conocido como asimetría positivo-negativo, este sesgo de negatividad significa que sentimos el aguijón de una reprimenda con más fuerza que el gozo de un elogio.


Este fenómeno psicológico explica por qué las malas primeras impresiones pueden ser tan difíciles de superar y por qué los traumas pasados ​​pueden tener efectos tan prolongados. En casi cualquier interacción, es más probable que notemos cosas negativas y luego las recordemos más vívidamente. 1


Como seres humanos, tendemos a:


Recuerde las experiencias traumáticas mejor que las positivas.

Recuerda los insultos mejor que los elogios.

Reacciona con más fuerza a los estímulos negativos.

Piense en las cosas negativas con más frecuencia que en las positivas.

Responda con más fuerza a los eventos negativos que a los igualmente positivos.

Por ejemplo, es posible que esté teniendo un gran día en el trabajo cuando un compañero de trabajo hace un comentario despreocupado que le resulta irritante. Luego te encuentras pensando en sus palabras durante el resto de la jornada laboral.



Cuando llegas a casa del trabajo y alguien te pregunta cómo estuvo tu día, respondes que fue terrible, aunque en general fue bastante bueno a pesar de ese incidente negativo.


Este sesgo hacia lo negativo te lleva a prestar mucha más atención a las cosas malas que suceden, haciéndolas parecer mucho más importantes de lo que realmente son.


Lo que dice la investigación



La investigación ha demostrado que en una amplia gama de eventos psicológicos, las personas tienden a centrarse más en lo negativo cuando intentan darle sentido al mundo.

Nosotros tendemos a...


Preste más atención a los eventos negativos que a los positivos.

Obtenga más información de las experiencias y los resultados negativos.

Tome decisiones basadas en información negativa más que en datos positivos. 2


Son las “cosas malas” las que captan nuestra atención, se quedan en nuestros recuerdos y, en muchos casos, influyen en las decisiones que tomamos.


Motivación



La investigación psicológica sugiere que el sesgo negativo influye en la motivación para completar una tarea. Las personas tienen menos motivación cuando un incentivo se enmarca como un medio para ganar algo que cuando el mismo incentivo les ayudará a evitar la pérdida de algo. 3



Esto puede influir en su motivación para perseguir una meta. En lugar de concentrarse en lo que obtendrá si sigue trabajando para lograr algo, es más probable que se concentre en lo que podría tener que renunciar para lograr ese objetivo. 2



Malas noticias

Además, los estudios han demostrado que es más probable que las noticias negativas se perciban como veraces. Dado que la información negativa atrae mayor atención, también se puede considerar que tiene mayor validez. Esta podría ser la razón por la que las malas noticias parecen atraer más atención. 4


Política

Las diferencias en el sesgo de negatividad también se han relacionado con la ideología política. Algunas investigaciones sugieren que los conservadores pueden tener respuestas psicológicas más fuertes a la información negativa que los liberales. Alguna evidencia, por ejemplo, ha encontrado que las personas que se consideran políticamente conservadoras son más propensas a calificar los estímulos ambiguos como amenazantes. 5


Tales diferencias en el sesgo de negatividad podrían explicar por qué algunas personas son más propensas a valorar cosas como la tradición y la seguridad, mientras que otras están más abiertas a aceptar la ambigüedad y el cambio.


Ejemplos de sesgo negativo

El sesgo negativo puede tener una variedad de efectos en el mundo real sobre cómo las personas piensan y actúan. ¿Alguna de estas situaciones y eventos le resulta familiar?


Recibió una evaluación de desempeño en el trabajo que fue bastante positiva en general y destacó su sólido desempeño y logros. Algunos comentarios constructivos señalaron áreas en las que podría mejorar, y se encuentra obsesionado con esos comentarios. En lugar de sentirse bien con los aspectos positivos de su revisión, se siente molesto y enojado por los pocos comentarios críticos.

Tuviste una discusión con tu pareja y luego te encuentras enfocándote en todos los defectos de tu pareja. En lugar de reconocer sus puntos positivos, reflexiona sobre todas sus imperfecciones. Incluso las fallas más triviales se amplifican, mientras que las características positivas se pasan por alto. 

Hace años que se humilló frente a sus amigos y todavía puede recordar vívidamente el evento. Te avergüenzas de ello, aunque tus amigos probablemente lo hayan olvidado por completo.

De dónde proviene el sesgo negativo

Nuestra tendencia a prestar más atención a las cosas malas y pasar por alto las cosas buenas es probablemente el resultado de la evolución. Anteriormente en la historia de la humanidad, prestar atención a las amenazas malas, peligrosas y negativas en el mundo era literalmente una cuestión de vida o muerte. Aquellos que estaban más en sintonía con el peligro y que prestaban más atención a las cosas malas que los rodeaban tenían más probabilidades de sobrevivir.


Esto significaba que también eran más propensos a transmitir los genes que los hacían más atentos al peligro. 2


La perspectiva evolutiva sugiere que esta tendencia a concentrarse en lo negativo más que en lo positivo es simplemente una de las formas en que el cerebro trata de mantenernos a salvo.


Desarrollo

La investigación sugiere que este sesgo de negatividad comienza a surgir en la infancia. Los bebés muy pequeños tienden a prestar más atención a la expresión facial positiva y al tono de voz, pero esto comienza a cambiar a medida que se acercan al año de edad. 6


Los estudios cerebrales indican que en esta época, los bebés comienzan a experimentar mayores respuestas cerebrales a los estímulos negativos. Esto sugiere que el sesgo negativo del cerebro surge durante la segunda mitad del primer año de vida de un niño. Existe alguna evidencia de que el sesgo en realidad puede comenzar incluso antes en el desarrollo.


Un estudio encontró que los bebés de tan solo tres meses de edad muestran signos de sesgo de negatividad cuando hacen evaluaciones sociales de los demás. 6


La respuesta del cerebro

La evidencia neurocientífica ha demostrado que existe un mayor procesamiento neuronal en el cerebro en respuesta a estímulos negativos. Los estudios que involucran la medición de los potenciales cerebrales relacionados con eventos (ERP), que muestran la respuesta del cerebro a estímulos sensoriales, cognitivos o motores específicos, han demostrado que los estímulos negativos provocan una respuesta cerebral más grande que los positivos.



En estudios realizados por el psicólogo John Cacioppo, a los participantes se les mostraron imágenes de imágenes positivas, negativas o neutrales. Luego, los investigadores observaron actividad eléctrica en el cerebro. Las imágenes negativas produjeron una respuesta mucho más fuerte en la corteza cerebral que las imágenes positivas o neutrales. 7


Debido a que la información negativa provoca un aumento en la actividad en un área crítica del cerebro que procesa la información, nuestros comportamientos y actitudes tienden a ser moldeados de manera más poderosa por malas noticias, experiencias e información.


Efectos

Si bien es posible que ya no necesitemos estar en alerta máxima constante como lo necesitaban nuestros primeros antepasados ​​para sobrevivir, el sesgo de negatividad todavía tiene un papel protagonista en el funcionamiento de nuestros cerebros. Las investigaciones han demostrado que el sesgo negativo puede tener una amplia variedad de efectos sobre cómo las personas piensan, responden y sienten.


Algunas de las áreas cotidianas en las que puede sentir los resultados de este sesgo incluyen sus relaciones, la toma de decisiones y la forma en que percibe a las personas.


Relaciones

El sesgo de negatividad puede tener un efecto profundo en sus relaciones. El sesgo puede llevar a las personas a esperar lo peor de los demás, especialmente en las relaciones cercanas en las que las personas se conocen desde hace mucho tiempo.


Por ejemplo, puede anticipar negativamente cómo reaccionará su pareja a algo y entrar en la interacción con sus defensas que ya están en alerta máxima. Las discusiones y el resentimiento son a menudo el resultado.


Cuando se trata de relaciones, es valioso recordar que los comentarios negativos suelen tener mucho más peso que los positivos. También es importante ser conscientes de nuestra propia tendencia a fijarnos en lo negativo. Al comprender esta tendencia humana natural, puede concentrarse en encontrar formas de interrumpir a otras personas y dejar de esperar lo peor.


Toma de decisiones




El sesgo negativo puede influir en el proceso de toma de decisiones . En su famoso trabajo, los investigadores ganadores del Premio Nobel Kahneman y Tversky descubrieron que, al tomar decisiones, las personas otorgan mayor importancia a los aspectos negativos de un evento que a los positivos. 8


Esta tendencia a enfatizar demasiado lo negativo puede tener un impacto en las decisiones que toman las personas y los riesgos que están dispuestos a tomar.


Al imaginar escenarios que implican ganar una cierta cantidad de dinero o perder la misma cantidad de dinero, el riesgo de pérdida tiende a cobrar mayor importancia en la mente de las personas. Las personas a menudo temen las consecuencias del resultado negativo más de lo que desean los posibles beneficios positivos, incluso cuando las dos posibilidades son equivalentes.


Las personas tienen una reacción negativa más fuerte a perder $ 20 que los sentimientos positivos que tienen al ganar $ 20. 8


Percepción de la gente

Al formarse impresiones de los demás, las personas también tienden a centrarse más en la información negativa. Por ejemplo, los estudios han demostrado que cuando se les dan adjetivos tanto "buenos" como "malos" para describir el carácter de otra persona, los participantes dan más peso a los malos descriptores cuando se forman una primera impresión. 4


Cómo superar el sesgo negativo

El sesgo de negatividad puede afectar su salud mental y hacer que:


Medita en pensamientos oscuros.

Daña tus relaciones con tus seres queridos.

Haz que sea difícil mantener una perspectiva optimista de la vida.

Afortunadamente, hay pasos que puede tomar para cambiar su forma de pensar y luchar contra la tendencia al pensamiento negativo, que incluyen:


Detener el diálogo interno negativo

Empiece a prestar atención al tipo de pensamientos que pasan por su mente. Después de que se lleva a cabo un evento, es posible que piense cosas como "No debería haber hecho eso". Este diálogo interno negativo da forma a cómo piensas sobre ti mismo y los demás. 9


Una mejor táctica es detener esos pensamientos cada vez que comienzan. En lugar de concentrarse en los errores pasados ​​que no se pueden cambiar, considere lo que ha aprendido y cómo podría aplicarlo en el futuro.


 Diálogo interno positivo para una vida mejor

Replantee la situación

La forma en que te hablas a ti mismo sobre eventos, experiencias y personas juega un papel importante en la configuración de cómo interpretas los eventos. Cuando te encuentres interpretando algo de manera negativa, o solo enfocándote en el aspecto malo de la situación, busca formas de replantear los eventos de una manera más positiva.


Esto no significa ignorar los peligros potenciales o usar anteojos de color rosa; simplemente significa volver a enfocarse para darle un peso justo y equitativo a los buenos eventos.


Establecer nuevos patrones

Cuando te encuentres reflexionando sobre las cosas, busca una actividad edificante para salir de esta mentalidad negativa. Por ejemplo, si se encuentra revisando mentalmente algún evento o resultado desagradable, intente conscientemente redirigir su atención a otra parte y participar en una actividad que le brinde alegría.


Algunas ideas más para dejar de pensar en pensamientos negativos:


Ir a caminar.

Escuche música alegre .

Lee un buen libro.

Saborea momentos positivos

Debido a que se necesita más para recordar las experiencias positivas, es importante prestar más atención a las cosas buenas que suceden. Cuando las cosas negativas pueden transferirse y almacenarse rápidamente en su memoria a largo plazo , 1  debe esforzarse más para obtener el mismo efecto en los momentos felices.


Entonces, cuando suceda algo grandioso, tómate un momento para concentrarte realmente en ello. Reproduzca el momento varias veces en su memoria y concéntrese en los maravillosos sentimientos que evoca el recuerdo.


Una palabra de Verywell

El sesgo de negatividad puede tener un impacto poderoso en su comportamiento, pero ser consciente de ello significa que puede tomar medidas para adoptar una perspectiva más positiva de la vida. Adoptar un enfoque más consciente que implica ser consciente de su propia tendencia hacia la negatividad y elevar conscientemente los pensamientos más felices a la vanguardia de la conciencia: esta es una de las mejores formas de combatir los prejuicios negativos. 10


Reflexionar sobre lo negativo puede tener graves consecuencias, por lo que tomar medidas para combatir este sesgo puede contribuir a mejorar su bienestar mental. 

Publicar un comentario

0 Comentarios